miércoles, 11 de julio de 2012

"Aquello de atarlo con alambre, señor..." (otro meditabundeo)

 A raíz de una instintiva y pequeña reparación doméstica, me encontré contándole a mi hija de nueve años acerca de  la manera uruguaya tradicional cuando no se tienen ni ganas ni recursos (o ninguna de las dos cosas)  para arreglar algo.  En realidad le  contaba sobre aquello de " atar con alambre o similar, y ya está" ! Comencé tarareando entre risas,  la imperdible canción aquella popular del argentino Copani: " La atamo con alambre, señor". Es probable que tengáis que revolver en la memoria, pero el que mas o el que menos seguro que alguna vez no pudo evitar escucharla  cuando los años setenta ya se iban. Mi madre a su vez, en mas de una ocasión  y ya muchos años después (también riendo ante alguna chapucera  pero bien intencionada reparación doméstica) solía cantarnos también el estribillo de Copani. Ahora, del otro lado del mar, Tati y yo reímos un buen rato, cosa buena, y dejamos funcionando lo que nos urgía dejar funcionando, por supuesto.
Nunca  me supe la canción entera, pero al volver a escucharla en Internet, vi que hablaba de muchas cosas juntas, dicho con gracia y dulzura. Aunque siempre haya alguno que frunza la nariz con ese estilo de música. A mí me quedó grabada la frase, como  ya me pasó con los jingles  televisivos que se oían en Uruguay  en esos años, años de infancia para mí.  En alguna otra ocasión  ya he compartido con vosotros enlaces con contenido de ese tipo. 
Como me he dado cuenta de que siempre hay otros locos como una, que se dedican a recopilar de esto y aquello y cuelgan cosas que uno ni soñaría encontrar en Internet, de que a lo mejor estaba el vídeo de la canción.  ¡Y así fue ! Encontré la canción de Copani en el You Tube, como ya os adelanto mas arriba. Es verdad que Copani, tuvo su impacto fuerte en el entorno argentino durante un tiempo, y  que también hizo su camino por el lado de la concienciación  y de la mano de la religión, sino recuerdo mal. Pero apenas sé eso y poco más.  Me disculpo por no tener mas datos hoy por hoy y por no estar más informada acerca de  otras canciones de este autor, mas allá del valor que se le quiera dar a su trayectoria y material.
Volviendo al tema de los arreglos domésticos ( y otros también), se puede decir que hace un par de años, en España casi nada se ataba con alambre y luego de decenios de mucha lucha y pobreza, solo los abuelos de hoy recuerdan  esos "métodos". Con la ominosa presencia de la crisis económica que sacude el otrora difundido y bastante democrático confort del supuesto primer mundo, estoy segura que muchas cosas se volverán a atar con alambre por estas latitudes.  Aunque será mas difícil que antes, porque los aparatos electrónicos todos vienen programados ( si, ya se sabe y se ha comprobado en mas de un caso) para durar menos. Los componentes  de practicamente la totalidad de las cosas que usamos, son diseñados y hechos con materiales con una vida útil delimitada  a priori por la industria. Los muebles no son macizos, los coches son casi computadoras que en algunos casos no se pueden ni abrir en un mecánico común, etc. Ya no será tan fácil, "rebuscarse" con la inventiva  de antaño. Inventiva que pocos pueblos saben exprimir tanto, como por ejemplo los cubanos. De eso ellos saben un montón. Muchos otros a lo largo y ancho de América también. Los alambres , la "maña"  y el reciclaje, no darán tanto de sí hoy en día, porque esa realidad tan cínica de la sociedad moderna de hacer perecer la cosas en pocos años, lo hará todo mas difícil. Aún así, aquí y allá, y en España también, muchas cosas se repararán y reciclarán mas que antes, como ya está sucediendo, y la filosofía fundamental del " atamo con alambre", su aporte hará, seguro que sí.
He pensado que a quien sea  memorioso, o romántico , o que  esté intentando o haya intentado maneras de ir  educando a un niño  o compartiendo con otros, que tal vez le haga gracia revisitar conmigo esto.  Por  " esto" me refiero a lo  de servirnos de  la ayuda la sabiduría popular para mirar la vida con ojos grandes y sin perder nunca la memoria y el humor, entre otras cosas. Muchas de las cosas sencillas, cuentos, dichos, canciones, dicen mucho mas de lo que parece. Cumplen su función, probablemente con conciencia de quien la hizo, es claro.  El recordar y el compartir, también cumplen su función, para quien lo quiera y para quien recuerde.  Como suelo decir: vale la pena y deja pensando, o al menos esa es mi opinión !
Aquí os dejo en el enlace.
Seguro que no podéis evitar tararear el estribillo en el momento menos pensado, a que no?

No hay comentarios:

Publicar un comentario