A raíz de una instintiva y pequeña
reparación doméstica, me encontré contándole a mi hija de nueve años acerca de
la manera uruguaya tradicional cuando no se tienen ni ganas ni recursos (o
ninguna de las dos cosas) para arreglar algo. En realidad le contaba sobre
aquello de " atar con alambre o similar, y ya está" ! Comencé tarareando entre
risas, la imperdible canción aquella popular del argentino Copani: " La atamo
con alambre, señor". Es probable que tengáis que revolver en la memoria, pero el
que mas o el que menos seguro que alguna vez no pudo evitar escucharla cuando
los años setenta ya se iban. Mi madre a su vez, en
mas de una ocasión y ya muchos años después (también riendo ante alguna chapucera pero bien intencionada reparación doméstica) solía cantarnos también el
estribillo de Copani. Ahora, del otro lado del mar, Tati y yo reímos un buen rato, cosa buena, y dejamos funcionando lo que nos urgía dejar funcionando, por supuesto.
Nunca me supe la canción entera,
pero al volver a escucharla en Internet, vi que hablaba de
muchas cosas juntas, dicho con gracia y dulzura. Aunque siempre haya alguno que frunza la nariz con ese estilo de música. A mí me quedó grabada la frase, como ya me pasó
con los jingles televisivos que se oían en Uruguay en esos años, años de infancia para mí.
En alguna otra ocasión ya he compartido con vosotros enlaces con contenido de ese tipo.
Como me he dado cuenta de
que siempre hay otros locos como una, que se dedican a recopilar de esto y
aquello y cuelgan cosas que uno ni soñaría encontrar en Internet, de que a lo
mejor estaba el vídeo de la canción. ¡Y así fue ! Encontré la canción de Copani
en el You Tube, como ya os adelanto mas arriba. Es verdad que Copani, tuvo su impacto fuerte en el entorno
argentino durante un tiempo, y que también hizo su camino por el lado de
la concienciación y de la mano de la religión, sino recuerdo mal. Pero apenas
sé eso y poco más. Me disculpo por no tener mas datos hoy por hoy y por no
estar más informada acerca de otras canciones de este autor, mas allá del valor que se
le quiera dar a su trayectoria y material.
Volviendo al tema de los arreglos domésticos ( y otros también), se
puede decir que hace un par de años, en España casi nada se ataba con alambre y
luego de decenios de mucha lucha y pobreza, solo los abuelos de hoy
recuerdan esos "métodos". Con la ominosa presencia de la crisis económica que
sacude el otrora difundido y bastante democrático confort del supuesto primer
mundo, estoy segura que muchas cosas se volverán a atar con alambre por estas
latitudes. Aunque será mas difícil que antes, porque los aparatos electrónicos
todos vienen programados ( si, ya se sabe y se ha comprobado en mas de un caso)
para durar menos. Los componentes de practicamente la totalidad de las cosas
que usamos, son diseñados y hechos con materiales con una vida útil delimitada a priori por la industria. Los muebles no son macizos, los coches son casi
computadoras que en algunos casos no se pueden ni abrir en un mecánico común,
etc. Ya no será tan fácil, "rebuscarse" con la inventiva de antaño. Inventiva
que pocos pueblos saben exprimir tanto, como por ejemplo los cubanos. De eso
ellos saben un montón. Muchos otros a lo largo y ancho de América también. Los
alambres , la "maña" y el reciclaje, no darán tanto de sí hoy en día, porque esa realidad
tan cínica de la sociedad moderna de hacer perecer la cosas en pocos años, lo
hará todo mas difícil. Aún así, aquí y allá, y en España también, muchas cosas
se repararán y reciclarán mas que antes, como ya está sucediendo, y la filosofía
fundamental del " atamo con alambre", su aporte hará, seguro que sí.
He pensado que a quien sea
memorioso, o romántico , o que esté intentando o haya intentado maneras de ir educando a un niño o
compartiendo con otros, que tal vez le haga gracia revisitar conmigo esto. Por "
esto" me refiero a lo de servirnos de la ayuda la sabiduría popular para mirar
la vida con ojos grandes y sin perder nunca la memoria y el humor, entre otras cosas.
Muchas de las cosas sencillas, cuentos, dichos, canciones, dicen mucho mas de lo
que parece. Cumplen su función, probablemente con conciencia de quien la hizo,
es claro. El recordar y el compartir, también cumplen su función, para quien lo quiera y para quien recuerde. Como suelo decir: vale la pena y deja pensando, o al menos esa es mi
opinión !
Aquí os dejo en el
enlace.
Seguro que no podéis evitar tararear
el estribillo en el momento menos pensado, a que no?
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